San Jorge de Donatello

San Jorge de Donatello

En 1910, con motivo de las fiestas del Centenario de la Independencia, el gobierno de Italia regaló a México una reproducción en bronce del San Jorge de Donatello, una escultura que fue encargada por el gremio de los fabricantes de armas a Donatello entre 1416 y 1417, concebida para ocupar una de las hornacinas de Orsanmichele en la ciudad de Florencia.

En ella se perciben características del estilo gótico como son su equilibrio y la leve torsión de la figura. Sin embargo, se ven rasgos del Renacimiento, por ello se le considerada como la primera figura renacentista. Figura religiosa cristiana tratada con rasgos individuales como si de un retrato de un caballero renacentista se tratara. San Jorge era soldado romano, en el s. IV, se convierte al cristianismo negándose a obedecer las órdenes imperiales de perseguir a los cristianos. Será torturado y ejecutado.

Posteriormente otra leyenda medieval muy extendida lo representa, en uno de sus muchos viajes venciendo al dragón (en el cristianismo símbolo de Satanás).

La vestimenta romana y el pelo rizado le dan un aire clásico a un santo cristiano, y a la vez a los elementos romanos se les da un carácter cristiano. Serenidad de un santo y simplicidad formal se combinan con la sobria elegancia de la representación renacentista de un caballero aristocrático.

Dice Vasari (2014) “en su cabeza se reconoce la belleza de la juventud, el ánimo y el valor con las armas, una vivacidad de gallardía terrible y un maravilloso gesto de movimiento dentro de la piedra”.

Este obsequio, con la finalidad de ser dada a conocer es colocado en la fachada de la Academia, en la esquina que sobresale, rumbo a la iglesia de la Santísima, asignándole un lugar preponderante en la Academia Nacional de San Carlos, que en 1910 obtuvo el título de Nacional; la altura del nicho obedece a la semejanza de la colocación del original; su autor obligó a verlo hacia lo alto, pues sólo así se distingue la perfecta proporción humana, puesto que dicho original ostenta un cuello más largo, solución del gran artista para darle la propia calidad estética; en tal virtud, así fue ejecutada su colocación en México (Cantú, 2011).

Sin embargo, es el siglo XX cuando el mercado de La Merced, principal centro de abasto de la ciudad, crece de forma desordenada, hasta ocupar las calles aledañas, en las cuales se encontraban frutas, verduras, chiles, carnes, etc., para después ser invadido por el comercio informal hacia finales de la década de los 80’s; este grupo de comerciantes, en su afán por ocupar espacios para la exhibición de sus mercancías, aun cuando estaba prohibido por el “Bando para la Ordenación y Regulación del Comercio en Vía Pública del Centro Histórico de la Ciudad de México", aprobado por la asamblea legislativa del Distrito Federal el 12 de julio de 1993, cubrieron a San Jorge con cajas, bolsas, al grado tal de amarrar lazos de la escultura para el tendido de lonas que sirvieran de protección a los mercaderes dando como resultado “que un vendedor ambulante que amarraba su tenderete del cuello de la escultura tuvo a bien degollarlo” (Gamio, 2012). Por lo cual tuvo que ser restaurado y para evitar nuevos daños, se colocó en la Biblioteca del Posgrado para resguardarla, colocando en la fachada una copia, la cual al día de hoy puede admirarse.