Acerca de la Biblioteca

Fondo Reservado de la Antigua Academia de San Carlos

En 1953, con la separación del ramo de Arquitectura de la Academia de San Carlos, la Biblioteca dividió su acervo bibliográfico entre la Escuela Nacional de Arquitectura y la Escuela Central de Artes Plásticas; para 1967 una parte importante de su acervo quedo bajo resguardo de la Biblioteca Nacional, en Ciudad Universitaria, el cual es actualmente conocido como Fondo Academia de San Carlos.

En 1979 abre sus puertas el plantel Xochimilco, y en 1982 se realiza nuevamente un proceso de selección y división del acervo para conformar la biblioteca de la nueva sede de la Escuela Nacional de Artes Plásticas.

En 1996 se separan los materiales antiguos de los contemporáneos, dando lugar al Fondo Reservado y a la Biblioteca del Posgrado; el primero se encuentra en el primer piso de la Academia, bajo resguardo de la Coordinación de Investigación, Difusión y Catalogación de Colecciones (CIDyCC), su catálogo puede ser consultado en línea; mientras que la Biblioteca del Posgrado, ubicada en la planta baja de la Antigua Academia de San Carlos quedó adscrita a la Secretaria General de la FAD, resguardando los materiales contemporáneos (1940- ) que son acordes a los programas y planes de estudio de los posgrados que se imparten en la FAD, así como a los diplomados, cursos y talleres que se imparten a través de la División de Educación Continua y Extensión Académica

La Academia posee colecciones sumamente valiosas en proceso de restauración, cabe mencionar la excelente colección de numismática que posee troqueles originales de las primeras monedas acuñadas en la Nueva España y las piedras originales litográficas de la primera emisión de billetes mexicanos, destacan también los vaciados en yeso de las clásicas de los más famosos autores de Renacimiento y de la antigüedad Griega y esculturas Romana, estas colecciones pueden ser visitados en las Galerías que se encuentran en la planta alta de la Antigua Academia de San Carlos.

 

La Biblioteca del Posgrado en Artes y Diseño de la FAD está ubicada en el Plantel Antigua Academia de San Carlos, en el Centro Histórico de la Ciudad de México; está especializada en Artes y Diseño tiene su origen con la Academia misma en 1781.

La Biblioteca de San Carlos fue la más importante en cuestiones artísticas en México hasta la primera mitad del siglo XX, conservando ejemplares raros bellamente editados de Arquitectura y Artes Plásticas desde el siglo XVI. Una parte importante de su acervo a quedado bajo resguardo de la Biblioteca Nacional en Ciudad Universitaria desde la década de los años 60's.

Dentro de sus colecciones se resguardan cerca de 18’500 títulos sobre Animación, Fotografía digital, Apps (diseño), Gestión y proyectos culturales, Arte contemporáneo, Gestión de archivos audiovisuales, Arte digital, Glíptica, Arte en papel, Grabado, Arte postal, Ingeniería en papel, Arte sonoro, Instalaciones artísticas, Arte sustentable, Investigación en Docencia en Artes y Diseño, Arte urbano, Joyería, Libros de artista (teoría), Bioarte, Mercado del arte, Book art, Museografía, Ceras artísticas, Numismática, Currículo en las Artes y Diseño, Pedagogía del Arte, Didáctica en el arte, Performance, Diseño de libros pop up, Políticas educativas, Serigrafía, Diseño editorial, Teoría del arte, Tipografía, Ecodiseño, Educación en arte y diseño, Encuadernación japonesa, Valor del arte, Esmaltes, Videoarte.

Su misión es Preservar, conservar y difundir el conocimiento y la cultura artística-plástica a través del desarrollo y fortalecimiento de las colecciones en formatos físicos y digitales que día a día enriquecen las colecciones.

Los principales objetivos son adquirir, conservar, preservar y difundir todos aquellos recursos de información obtenidos para la formación, investigación y recreación de nuestra comunidad y público en general interesado en el arte, el diseño y áreas afines.

Antigua Academia de San Carlos (breve historia)

México cuenta con una amplia historia en el desarrollo del arte, que van desde la época prehistórica hasta la actualidad, siendo el eje central de este texto la Antigua Academia de San Carlos, perteneciente a la Facultad de Artes y Diseño de la Universidad Nacional Autónoma de México.

A lo largo de los siglos se le ha conocido por diversos nombres dependiendo de las condiciones sociales y, sobre todo, económicas por las cuales ha atravesado México.

Su primer nombre fue Real Academia de las Tres Nobles Artes de San Carlos (1783-1821), dedicada a la enseñanza de la arquitectura, pintura, escultura y grabado; de 1821 a 1823 bajo el Primer Imperio Mexicano se le conoció como Academia Imperial; durante la República fue Academia Nacional de Bellas Artes (1824-1864); en 1861 se le nombró Escuela Especial de Bellas Artes; durante el Segundo Imperio bajo el mandato de Maximiliano de Habsburgo volvió a ser Academia Imperial (1864-1867).

A partir del triunfo de Benito Juárez y La República, se le conoció como Escuela Nacional de Bellas Artes. En la Ley de Presupuestos de 1912-1913 se retoma el nombre colonial quedando como Academia Nacional de Bellas Artes de México; es con Victoriano Huerta en 1913 que se le da el nombre oficial de Academia Nacional de Bellas Artes. Durante la época de la Revolución Mexicana la Academia cerró por tres años y fue reabierta como Escuela Nacional de Bellas Artes incorporada a la Universidad Nacional de México.

En 1929, cuando a la Universidad Nacional de México recibió su autonomía, la Academia se dividió en Escuela Nacional de Arquitectura y Escuela Central de Artes Plásticas y en 1933 esta última cambió de nombre a Escuela Nacional de Artes Plásticas (ENAP).

En 1979 la ENAP se traslada a la alcaldía Xochimilco, con ello, la Academia de San Carlos se convierte en la sede de la División de Estudios de Posgrado, así como de Educación Continua de la ENAP, nombre que mantiene hasta el 21 de marzo de 2014, que el Consejo Universitario da el visto bueno a la transformación de la Escuela Nacional de Artes Plásticas (ENAP) en Facultad de Artes y Diseño (FAD).

El 9 de febrero de 2015, mediante una circular emitida por la Dirección de la FAD, es que se designa como nombre oficial Antigua Academia de San Carlos al edificio ubicado en la calle de Academia 22, en el Centro Histórico de la Ciudad de México.

Además de ser sede de la División de Estudios de Posgrado en Artes y Diseño, donde se imparten las maestrías en Artes Visuales, Cine documental, Diseño y Comunicación Visual y Docencia en Artes y Diseño; y el Doctorado en Artes y Diseño; en la Antigua Academia de San Carlos se ofertan cursos, talleres y diplomados (algunos con opción a titulación) a través de la División de Educación Continua y Extensión Académica; y se realizan exposiciones virtuales y presenciales, además de ser parte del programa Noche de Museos.

La Biblioteca del Posgrado en Artes y Diseño de la FAD, ubicada en la planta baja del plantel Antigua Academia de San Carlos, en la calle La Academia N°22, en el centro histórico de la ciudad de México, tiene su origen en 1781 con la Academia misma, cuando por diligencia de Gerónimo Antonio Gil, Tallador Mayor de la Real Casa de Moneda, y el apoyo de José Fernando Mangino, Superintendente de la Casa de Moneda y del monopolio del azogue, se presenta al Virrey Martín de Mayorga (1779-1783) la iniciativa de crear una Academia para la enseñanza de las Bellas Artes.

En 1783, Carlos III, Rey de España expide la Cédula Real para la creación de la Real Academia de las Tres Nobles Artes de San Carlos.

El 4 de noviembre de 1785 se lleva a cabo la ceremonia de inauguración de cursos y abriendo sus puertas en el edificio de la Real Casa de Moneda.

Debido a la gran cantidad de alumnos, se propone a la Junta de Gobierno adquirir el solar conocido como Nilpantongo (actual Palacio de Minería), pero al no contar con los recursos suficientes, se optó por el Hospital del Amor de Dios el cual estaba ubicado en el centro de la ciudad y contaba con espacio suficiente, con la posibilidad de poder ensanchar el inmueble y disponer de dos casas aledañas; la firma del contrato se celebró el 18 de julio de 1791, trasladando inmediatamente la Real Academia al Hospital.

La Biblioteca de San Carlos fue la más importante en cuestiones artísticas en México hasta la primera mitad del siglo XX, conservando ejemplares raros bellamente editados de Arquitectura y Artes Plásticas desde el siglo XVI.

Originalmente la Biblioteca tuvo una ubicación desconocida durante el siglo XVIII, pero se tiene el conocimiento que el acopio de libros continuaba desde los primero ejemplares traídos por Gerónimo Antonio Gil en 1776.

Desde 1791, Gerónimo Antonio Gil ante la perspectiva del traslado de la Academia al Antiguo Hospital del Amor de Dios, asignó a su alumno José Esteve realizar el inventario de la incipiente Biblioteca, apenas 49 libros, que se habían logrado formar en los primeros años de la estancia de San Carlos en la Casa de Moneda. Curiosamente, en 1786 se registraron 43 libros que provenían de España, más los 32 que se habían adquirido después, lo cual daba una suma mayor, sin embargo para esa fecha la cantidad de ejemplares era menor.

Siempre hubo la preocupación de contar con los títulos más importantes sobre artes que circulaban en Europa y, frecuentemente, se hacían peticiones de libros, como las cajas que llegaron en 1791 y 1792 cuando la Biblioteca ya se encontraba en el Antiguo Hospital del Amor de Dios.

Para 1837, después de un sismo que afectó la Ciudad de México se revisó el inmueble y entre los daños se reportaron afectaciones en la “Sala de juntas” y “Librería”; hacia 1858, después de un nuevo sismo, se tomó la determinación de reconstruir el edificio que ocupaba la Academia, misma que fue realizada por el director de Arquitectura Javier Cavallari, de 1859 a 1862; quien remodeló la fachada de la escuela, sus galerías y también su Biblioteca, la cual fue acondicionada para el resguardo de los títulos bibliográficos, quedando el acervo en el “Salón de actos públicos” que fungió como Secretaría y Biblioteca.

Entre 1903 y 1907 se realizan nuevos planos, ubicando solamente la Biblioteca en el piso principal, probablemente se haya trasladado a una de las galerías de Pintura, donde permaneció hasta principios del siglo XXI en que fue reubicada debido a fallas estructurales.

El arquitecto Luis G. García, bibliotecario, en 1916 participaba en la selección de obras para incrementar las colecciones de la biblioteca y era el encargado de recuperar los libros que los profesores tenían en su poder. En 1918, el presidente Venustiano Carranza ratifica los nombramientos hechos por el entonces director, Arnulfo Domínguez Bello, entre ellos el de Lino Picaseño como bibliotecario, Salvador Morales como ayudante de bibliotecario y a Hesiquia Valdés como escribiente de la biblioteca, dando cuenta de la importancia que tenía la biblioteca en ese entonces; gracias a su dedicación, para 1940 la biblioteca tenía el aspecto de una sala de lectura, contando con la presencia de los profesores, alumnos y visitantes interesados en consultar el acervo bibliográfico, en registros fotográficos de la época se pueden apreciar mobiliario especial, libreros y obras escultóricas y pictóricas en los muros.

En 1953, con la separación del ramo de Arquitectura de la Academia de San Carlos, la Biblioteca tuvo que “repartir” su acervo bibliográfico entre la Escuela Nacional de Arquitectura y la Escuela Central de Artes Plásticas; para 1967 una parte importante de su acervo quedo bajo resguardo de la Biblioteca Nacional, en Ciudad Universitaria, el cual es actualmente conocido como "Fondo Academia de San Carlos".

Entre 1999-2000 este Fondo fue catalogado respetando la clasificación original, que consiste en estantes temáticos, asignados por Lino Picaseño y Cuevas (1884-1984), bibliotecario de la entonces ENAP, quien durante cerca de 50 años brindó sus servicios.

En 1979 se abre la sede Xochimilco, y en 1982 se realiza nuevamente un proceso de selección y división del acervo para formar la biblioteca del nuevo plantel. En 1996 se separan los materiales antiguos de los contemporáneos, formando el Fondo Reservado con los primeros, el cual está bajo resguardo de la Coordinación de Investigación, Difusión y Catalogación de Colecciones (CIDyCC). Este es independiente de la Biblioteca de Posgrado, su catálogo puede ser consultado en línea.

A principios del Siglo XXI, se detectaron algunos daños en el piso de la Biblioteca debido al peso de la estantería y materiales, por ello, se determinó, trasladarla a la galería “Pedro Patiño Ixtolinque” en la planta baja, en un espacio aproximado de 320 m2 por seguridad de la comunidad y las colecciones.

Esta galería es una ampliación entre el edificio original (el Hospital del Amor de Dios) y otro anexo (el Antiguo Colegio de las Niñas Indias) que después se convertiría en la Escuela Nacional de Arquitectura. En su entrada presenta un arco del que se desprende un relieve en forma de concha, símbolo de la virgen María, el cual indica que probablemente existió una capilla en ese pequeño espacio; la actual sala de lectura esta adornada por columnas de orden corintio y plafón de madera, pueden apreciarse la escultura original de San Jorge de Donatello obsequiada al gobierno de Italia a México por el centenario de su independencia (1910), y una Venus romana, ambos sobre bases de granito.

Dentro de sus colecciones se encuentran más de 18’500 títulos sobre Animación, Fotografía digital, Apps (diseño), Gestión y proyectos culturales, Arte contemporáneo, Gestión de archivos audiovisuales, Arte digital, Glíptica, Arte en papel, Grabado, Arte postal, Ingeniería en papel, Arte sonoro, Instalaciones artísticas, Arte sustentable, Investigación en Docencia en Artes y Diseño, Arte urbano, Joyería, Libros de artista (teoría), Bioarte, Mercado del arte, Book art, Museografía, Ceras artísticas, Numismática, Currículo en las Artes y Diseño, Pedagogía del Arte, Didáctica en el arte, Performance, Diseño de libros pop up, Políticas educativas, Serigrafía, Diseño editorial, Teoría del arte, Tipografía, Ecodiseño, Educación en arte y diseño, Encuadernación japonesa, Valor del arte, Esmaltes, Videoarte, etc.

Los principales objetivos son Adquirir, Conservar, Preservar y Difundir todos aquellos recursos de información obtenidos para la formación, investigación y recreación de la comunidad FAD, UNAM y público en general interesado en el arte, el diseño y áreas afines.

Su misión es Preservar, Conservar y Difundir el conocimiento y la cultura artística-plástica a través del desarrollo y fortalecimiento de las colecciones en formatos físicos, electrónicos y digitales que día a día enriquecen las colecciones.

Desde los orígenes de la Antigua Academia de San Carlos existe el inconveniente del desconocimiento de las características del edificio original del que no se conserva fotografías, ni pinturas, ni registro, será a partir de la intervención de Cavallari en 1858 cuando se le da a la Academia un aspecto renacentista en su fachada y en su Biblioteca cuando se encontraba en el primer piso, donde podemos observar cornisas y cenefas inspiradas en palacios florentinos. Una colección de reproducciones en yeso de obras maestras del arte universal adornaron las instalaciones del recinto engalanando con duela y mobiliario de maderas finas.

 

Para 1837, después de un sismo que afectó la Ciudad de México se revisó el inmueble y entre los daños se reportaron afectaciones en la “Sala de juntas” y “Librería”; hacia 1858, después de un nuevo sismo, se tomó la determinación de reconstruir el edificio que ocupaba la Academia, misma que fue realizada por el director de Arquitectura Javier Cavallari, de 1859 a 1862; quien remodeló la fachada de la escuela, sus galerías y también su Biblioteca, la cual fue acondicionada para el resguardo de los títulos bibliográficos, quedando el acervo en el “Salón de actos públicos” que fungió como Secretaría y Biblioteca.

Entre 1903 y 1907 se realizan nuevos planos, ubicando solamente la Biblioteca en el piso principal, probablemente se haya trasladado a una de las galerías de Pintura, donde permaneció hasta principios del siglo XXI en que fue reubicada debido a fallas estructurales, causadas probablemente por el peso de la estantería y materiales; a la galería “Pedro Patiño Ixtolinque” en la planta baja, en un espacio aproximado de 320 m2 por seguridad de la comunidad y las colecciones.

Esta galería es una ampliación entre el edificio original (el Hospital del Amor de Dios) y otro anexo (el Antiguo Colegio de las Niñas Indias) que después se convertiría en la Escuela Nacional de Arquitectura. En su entrada presenta un arco del que se desprende un relieve en forma de concha, símbolo de la virgen María, el cual indica que probablemente existió una capilla en ese pequeño espacio, este paso adornado por columnas de orden corintio y plafón de madera. En su interior se encuentra la estatua original que representa a San Jorge, misma que fue obsequiada por el gobierno de Italia a México con motivo de la celebración de sus primeros 100 años de Independencia en el año de 1910, y una replica de la Venus de Milo.

San Jorge de Donatello

En 1910, con motivo de las fiestas del Centenario de la Independencia, el gobierno de Italia regaló a México una reproducción en bronce del San Jorge de Donatello, una escultura que fue encargada por el gremio de los fabricantes de armas a Donatello entre 1416 y 1417, concebida para ocupar una de las hornacinas de Orsanmichele en la ciudad de Florencia.

En ella se perciben características del estilo gótico como son su equilibrio y la leve torsión de la figura. Sin embargo, se ven rasgos del Renacimiento, por ello se le considerada como la primera figura religiosa cristiana renacentista, tratada con rasgos individuales como si de un retrato de un caballero renacentista se tratara.

 

San Jorge, según la leyenda, nace a finales del siglo III D.C., en Capadocia (hoy parte de Turquía), se hizo soldado romano, bajo las ordenes del emperador Diocleciano, quien ordenó una persecución sin piedad contra los cristianos, San Jorge se niega a obedecer las órdenes imperiales y se confiesa cristiano. Es torturado y ejecutado un 23 de abril.

La leyenda cuenta que San Jorge en uno de sus viajes llega a un reino asolado por un dragón (en el cristianismo símbolo de Satanás) al cual alimentaban con corderos, para que los dejará en paz, sin embargo, un día los animales empiezan a escasear y deciden enviar personas para alimentar a la bestia, la selección se realiza por sorteo, un buen día le toca a la princesa ser el próximo alimento del dragón, pero San Jorge llega en su caballo a rescatarla, matando al dragón, se dice que de su sangre brotó una rosa, la cual el caballero le regaló a la hija del rey, su culto se extendió rápidamente por el mundo cristiano.

Al ser el 23 de abril la fecha de su ejecución, la iglesia católica consagró el día a San Jorge, convirtiéndose en el símbolo de los caballeros medievales, con todas las virtudes que conlleva el título. La tradición evolucionó y en esa fecha todos los enamorados le regalan una rosa a sus novias, y hoy día, también obsequian un libro, probablemente porque a esta leyenda se le asocia con el origen de los cuentos de princesas y caballeros.

La vestimenta romana y el pelo rizado de la escultura, le dan un aire clásico a un santo cristiano, y a la vez a los elementos romanos se les da un carácter cristiano. Serenidad de un santo y simplicidad formal se combinan con la sobria elegancia de la representación renacentista de un caballero aristocrático.

Dice Vasari (2014) “en su cabeza se reconoce la belleza de la juventud, el ánimo y el valor con las armas, una vivacidad de gallardía terrible y un maravilloso gesto de movimiento dentro de la piedra”.

Este obsequio, con la finalidad de ser dado a conocer al pueblo, es colocado en la fachada de la Academia, en la esquina que sobresale, (Academia esquina con Moneda) rumbo a la iglesia de la Santísima, asignándole un lugar preponderante en la Academia Nacional de San Carlos, que en 1910 obtuvo el título de Nacional; la altura del nicho obedece a la semejanza de la colocación del original; su autor obligó a verlo hacia lo alto, pues sólo así se distingue la perfecta proporción humana, puesto que dicho original ostenta un cuello más largo, solución del gran artista para darle la propia calidad estética; en tal virtud, así fue ejecutada su colocación en México (Cantú, 2011).

Sin embargo, es el siglo XX cuando el mercado de La Merced, principal centro de abasto de la ciudad, crece de forma desordenada, hasta ocupar las calles aledañas, en las cuales se encontraban frutas, verduras, chiles, carnes, etc., para después ser invadido por el comercio informal hacia finales de la década de los 80’s; este grupo de comerciantes, en su afán por ocupar espacios para la exhibición de sus mercancías, aun cuando estaba prohibido por el “Bando para la Ordenación y Regulación del Comercio en Vía Pública del Centro Histórico de la Ciudad de México", aprobado por la asamblea legislativa del Distrito Federal el 12 de julio de 1993, cubrieron a San Jorge con cajas, bolsas, al grado tal de amarrar lazos de la escultura para el tendido de lonas que sirvieran de protección a los mercaderes dando como resultado “que un vendedor ambulante que amarraba su tenderete del cuello de la escultura tuvo a bien degollarlo” (Gamio, 2012). Por lo cual tuvo que ser restaurado y para evitar nuevos daños, se colocó en la Biblioteca del Posgrado para resguardarla, colocando en la fachada una copia, ambas pueden admirarse en el recinto.

Pedro Patiño Ixtolinque 1774-1835

Nació en San Pedro Ecatzinco, pueblo cercano a Chalco, Estado de México, en 1774, de padre español y madre mestiza.

Ingresó a la Real Academia de San Carlos en 1785. Inició su formación con las clases de dibujo y posteriormente se dedicó a la escultura, para lo cual solicitó una pensión. Fue alumno de Manuel Tolsá en 1791, de quien fue discípulo predilecto y recibió una fuerte influencia. El 18 de enero de 1817 obtuvo el grado de académico de mérito gracias a un relieve en bronce que representaba al Rey Wamba. (El Rey Wamba rehúsa la corona y es amenazado por uno de sus electores)

En 1824 fue nombrado director del ramo de escultura, para 1825 es regidor del Ayuntamiento de México; ese mismo año Don Rafael Gimeno y Planes, muere y, en su lugar, el 28 de enero de 1826 Patiño Ixtolinque fue nombrado director general de la Academia de San Carlos, convirtiéndose en el tercer director de la institución. (1826- 1834).

Pedro Patiño Ixtolinque junto con Tolsá trabajó los diseños de los altares de la capilla de la Casa de Moneda, la Casa Profesa, el templo de Santo Domingo, el sagrario de la catedral de México y el ciprés de la catedral de Puebla, entre otros.

Las esculturas América y La Libertad son dos de sus tallas de mayor importancia. Ambas fueron un encargo de Melchor Múzquiz, gobernador del Estado de México, para la tumba de José María Morelos en Cuautla, la cual nunca se concluyó.

América y La Libertad estuvieron en las galerías de la Antigua Academia de San Carlos, después pasaron al Museo Nacional de San Carlos, incorporándose al acervo del Museo Nacional de Arte (MUNAL) en 1987.

Pedro Patiño Ixtolinque muere en la Ciudad de México en 1835.

Lino Picaseño Cuevas 1884-1984

Nació el 23 de septiembre de 1884. Estudió en la Esucuela Nacional Preparatoria, después en la Escuela de Artes y Oficios y en la Escuela Nacional de Bellas Artes. El 20 de abril de 1917 Venustiano Carranza lo nombró bibliotecario de la Escuela Nacional de Bellas Arte, con un sueldo de tres pesos diarios, aún así elaboraba sus informes diarios a mano con una inigualable dedicación. Desempeñó este cargo hasta 1977, siendo al mismo tiempo profesor de Dibujo Ornamental en la misma escuela. Murió en la ciudad de México en 1984.

Antonio Rivas Mercado 1853-

Nació el 25 de febrero de 1853. Estudió en la ciudad de México hasta la edad de 11 años cuando fue enviado a Inglaterra al colegio jesuita de Stonyhurst, donde hizo sus estudios primarios. Después fue enviado a Francia, donde cursó los estudios secundarios en el Liceo de Burdeos, y más tarde de arquitectura en la Escuela de Bellas Artes École des Beaux-Arts de París e ingeniería en la Sorbona La Sorbonne de París. Se graduó en 1878. Recorrió Italia en bicicleta, pintando acuarelas para sobrevivir; más tarde visitó España, donde conoció la arquitectura mozárabe, que le fascinó.

Regresó a la ciudad de México en 1879 y comenzó a ejercer su carrera; asimismo, impartió clases en las escuelas de Ingeniería y Arquitectura. Instituyó nuevos métodos de enseñanza y separó las dos carreras, que antes conformaban una sola. Llegó a ser director de la Academia de San Carlos de Bellas Artes en el periodo de 1903 a 1912 y consiguió la beca para que Diego Rivera estudiara pintura en Europa. Nombrado por Porfirio Díaz, hizo algunas modificaciones al proyecto para la construcción de la columna conmemorativa del centenario de la Independencia de México, conocida popularmente como el «Ángel de la Independencia». El diseño original del monumento estuvo al cargo de los arquitectos estadounidenses Cluss y Shultz.

Francisco Díaz de León Medina 1887-1975

Nació el 24 de diciembre de 1897. Desde niño estudió en la Academia de Dibujo de José Inés Tovilla, al terminar sus estudios primarios trabajó en los talleres del Ferrocarril Central Mexicano en donde presentó su primera exposición junto con su amigo Gabriel Fernández Ledesma. Con base en sus logros, en 1917, el gobierno del Estado les otorgó una beca para estudiar en la Escuela Nacional de Bellas Artes de México. En 1933 fue director de la Escuela Nacional de Bellas Artes y durante su gestión impulsó ciclos de conferencias que se celebraban en la Biblioteca a las cuales asistían los intelectuales de la época.

Fue alumno de Saturnino Herrán de quien aprendió las técnicas de óleo, carbón y pastel, se especializó en técnicas de grabado. Fue alumno de la Escuela de Pintura al Aire Libre de Chimalistac. Realizó estudios de idiomas en la Escuela Nacional de Altos Estudios. Impartió clases de grabado en la Academia de San Carlos de 1920 a 1925, fue director de la Escuela de Pintura al Aire Libre de Tlalpan de 1925 a 1932. Junto con Carlos Alvarado Lang creó el Taller de Grabado con especialidad en técnicas de grabado en metal y madera. Fundó y dirigió de 1938 a 1956 la Escuela de Artes del Libro que más tarde se llamó Escuela Nacional de Artes Gráficas (ENAG).

Diego Rivera 1886-1957

Nació el 8 de diciembre de 1886. Es uno de los muralistas más importantes de nuestro país, pero también fue Director de la Academia de San Carlos durante 6 meses, en los cuales propuso un plan es estudios en donde su principal objetivo era ver a la Escuela como un lugar donde se podía aprender un oficio para ganarse la vida, este plan se aprobó tiempo después, pero hasta el momento es la base del plan de estudios de la Facultad de Artes y Diseño.

Luis Nishizawa Flores (1918-2014)

Artista mexicano que enriqueció el arte y la cultura de México desde diversas áreas: pintor, ceramista, dibujante, vitralista, grabador, muralista y escultor.

Su obra abarca casi todas las técnicas, destaca su trabajo en litografía, acuarela, óleo, temple, aguafuerte, tinta, grabado, Ukiyo-e (grabado en madera), estampa japonesa, vidrio, cerámica y cera.

Su formación artística se inició hacia 1942, año en que ingresó a la Academia de San Carlos, en un momento en que la corriente de la pintura mural de fuerte acento nacionalista se encontraba en su apogeo. Durante los cinco años que estudió tuvo distinguidos maestros como Julio Castellanos, José Chávez Morado, Alfredo Zalce y Antonio Rodríguez Luna. En 1947, Carlos Alvarado Lang, siendo director de la Escuela Nacional de Artes Plásticas, apoyó una iniciativa lanzada por José Chávez Morado: prácticas escolares, proyecto que se bautizó “Vacaciones del pintor” y que fomentaba que los alumnos viajaran a otros lugares de México para realizar pintura de paisaje. Los incipientes artistas visitaron distintas regiones del país. Vieron el volcán Paricutín, Chalma, el Mezquital, Tepoztlán, Santa María Regla, el Valle de México y algunos llegaron hasta Chiapas. De estas prácticas escolares Luis Nishizawa adoptó la costumbre de la pintura “plein air” o pintura al aire libre, práctica que ya había realizado José María Velasco, y que Nishizawa efectuaría durante toda su vida.

En paralelo a su creación artística Luis Nishizawa siempre estuvo comprometido con la educación, fue docente en la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la Universidad Nacional Autónoma de México (1955-2003); consejero universitario (1989-1993), además de titular de la cátedra Coghlan del Colegio de Sinaloa (2000).


 

Algunos de los artistas que han surgido de la Academia de San Carlos son Magali Lara, Gabriel Macotela, Santiago Rebolledo y Jesús Mayagoitia.